OPINIÓN DE ALFONSO VÉLEZ

Tomado de DIARIO DEL HUILA.-

Definitivamente el alcalde de Neiva Rodrigo Lara Sánchez no agarra una. Nunca imaginó que el arma que había utilizado para desprestigiar y salvar su pellejo y acabar con los demás por el tema de estadio, iba a ser su propio tormento.

Siempre se le escuchaba resaltar de manera proclive, que ¿cómo era posible que el director administrativo del Consorcio Interventoría Estadio 2014, Luis Trujillo Briñez, pudiese ser ingeniero agrónomo? Para el alcalde era una irreverencia contra la ingeniería.

No solo no es ingeniera, es una PHD,  como se le escuchaba decir al alcalde con  potencia, “no un ingeniero vendedor de estufas como el representante legal de la interventoría estadio 2014.”, como le quedó el ojo señor alcalde.

Y para rematar,  el famoso topógrafo Carlos Peña, o Carlos Humberto Peña Suarez, identificado con cedula 14.236.022 de Ibagué, quien exhibe la licencia 01-3774 tampoco aparece registrado en el Consejo Profesional Nacional de Topografía, y una primera búsqueda en la Universidad Distrital arroja que no tiene registros de que alguna persona con esa identificación haya cursado estudios en ese plantel. Para hoy se anunció otro comunicado al respecto.

El acta de reunión de marzo de 2017 reconoce que “el profesional” encabezó la comisión de Topografía de Ingeniería Sísmica y Estructuras SAS, al estadio, la misma que confundió los planos de la gradería oriental diciendo que eran de la occidental.

Más tarde fue desmentido por el ingeniero Efraín Calderón Calderón, quien asegura que “no he realizado ningún diseño de reforzamiento estructural para la tribuna occidental”, la que ha querido tumbar el alcalde.

Aquí lo peligroso es que con estos antecedentes aparentemente se contrató de manera  directa o a dedo la prestación de servicios profesionales especializados a nivel de peritazgo técnico, dentro del controvertido proceso que adelanta  la administración, tratando de que pueda declararse la caducidad del contrato. Sin acudir a otros estudios como lo ordena el debido proceso.

La empresa Ingeniería Sísmica y Estructuras SAS, es la misma que hizo los estudios en el  sonado caso del edificio Space, de Medellín,  encargada por la Fiscalía.

Estudio que determinó su demolición, motivando al municipio de Medellín para que se declarara victima en el mismo proceso, como pienso que lo está buscando el alcalde Neiva Rodrigo Lara, para salvar su integridad, no importa que Neiva se quede sin estadio  quien  sabe en cuantos años.

Por estas razones y otras que explicaré en la próxima columna,  me atrevo a manifestar que la marcha que auto promueve el alcalde Rodrigo Lara Sánchez, contra el mismo municipio, terminará por resaltar su incapacidad para administrar de manera eficiente los destinos de Neiva.

Es inaceptable que después de tener todo a su alcance y se haya negado a reiniciar las obras de remodelación del estadio Guillermo Plazas Alcid, ahora pretenda este despropósito de marchar contra su propia administración.

Nadie entiende, y poco a poco se va decantando la verdad, y todo apunta a que el médico Lara, en últimas sea en la historia el principal responsable de que la obra siga paralizada.

Comparte este contenido:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

WhatsApp chat