Crónicas

MIRANDO AL VECINO VENEZUELA

Nadie imaginó que Venezuela, donde los pobres podían tomar whisky 12 años, hoy la gente celebre cuando corre agua por el grifo o cuando vuelve la luz después de varias horas de apagón.

Por Rodrigo Pascuas León – Ingeniero Industrial especializado en Hidráulica de Acueductos y Energías Alternativas.

En Venezuela se estableció la creencia de que la renta petrolera sería suficiente para atender las necesidades básicas de alimentación, salud, vivienda, educación e infraestructura sin esfuerzo y sin trabajar, pues todo sería atendido y suministrado por el estado a través del gobierno de turno. 

Represa de Guri, el embalse más grande de Venezuela.

Comida importada

Por ello y hasta no hace mucho tiempo, en los anaqueles de mercados hubo agua y chocolate importados de Italia, tomates de Méjico, fríjoles y caraotas de Brasil, quesos de Uruguay, maíz, trigo, cebada y avena de Canadá y Estados Unidos, papas de Colombia y muchos otros alimentos y elementos.

Su pasado

Venezuela produjo y exportó, principalmente, desde finales del siglo XIX y las dos primeras décadas del XX, café, del cual logró ser segundo a nivel mundial; cacao, muy apetecida la variedad “Chuao” en Europa; ganados y cueros vacunos, azúcar y panela; tabaco; caucho; añil y algunos otros productos.

El petróleo

Luego, el auge del petróleo, el cual inició producción en la hacienda “La Alquitrana”, jurisdicción de Rubio, estado Táchira, trazó el futuro de la economía venezolana en los años iniciales del siglo XX con picos de producción y exportación considerables, para aquella época, a partir de finales de primera y comienzos de la segunda guerras mundiales.

Enfermedad Holandesa

Para 1929 ocupó el primer lugar como exportador y segundo como productor, después de Estados Unidos. Entonces comenzó a sufrir la “Enfermedad Holandesa”. La diagnostican los economistas, cuando un producto tiene un aumento más que proporcional de los ingresos, en un sector de la economía, muy por arriba y distante de otros sectores. En este caso, del petróleo con respecto de los demás.

Sembrar el petróleo

Un ilustre venezolano insistió en “sembrar el petróleo”, vislumbrando las consecuencias, por ser un bien perecedero y por la incertidumbre de los ingresos que generara. Desde luego el mayor aprovechamiento se aplicó a la infraestructura, vías, represas como el Guri entre las grandes del mundo, cuarta en tamaño; acueductos, generación eléctrica, hospitales, escuelas y universidades, pero descuidó el sector agropecuario del cual no logró retener la emigración a los centros de desarrollo petrolero y las grandes ciudades.

Minería

La producción de hierro y aluminio en importantes siderúrgicas generó considerables volúmenes hasta para exportar, pero a costa de permanentes subsidios y refinanciamientos originados por la renta petrolera.

Descuido del turismo

Ha descuidado el gran potencial turístico que ofrecen sus playas y cayos, muy visitadas las de Chichirivichi, Tucacas, Los Roques y Margarita. Las de Mochima, los llanos y montañas. La Gran Sabana, el Salto Ángel de 979 metros de caída en el parque nacional Canaima, del rio Kerep, nombre dado por la tribu Pemón.

Salto Ángel ubicado en el Parque Nacional Canaima en Bolívar, Venezuela, es el salto de agua más alto del mundo.

Cierre de empresas

Hubo un apreciable parque industrial ubicado en predios de los estados Carabobo, Aragua, Distrito Capital y Zulia principalmente. Hoy en tal depresión que muestran las cifras de más del 50% de empresas cerradas y las que funcionan lo hacen por debajo del 40% de su capacidad instalada además de las que han sido objeto de expropiación y desaparecidas.

Industria

Tanto la industria como el sector agropecuario sufren el efecto de las dificultades para tener acceso a las divisas que les permita importar materias primas, repuestos e insumos para su funcionamiento. Es la consecuencia de las políticas económicas centralizadas, intervencionistas y hasta confiscatorias, con el agravante de subsidiar a economías foráneas de donde el gobierno adquiere algunos productos como leche en polvo, aceite, azúcar, fríjoles, pastas, arroz y otros que entrega, también subsidiados a un sector muy reducido de la población. Productos que generaba y puede seguir generando el país.

Inflación desorbitante

En cifras sencillas pero concretas, de las condiciones de crecimiento del PIB comparado, con otros países, de la inflación acumulada anual, del ingreso por exportaciones petroleras, del salario mínimo equivalente en dólares, dan una visión cercana de la realidad de nuestro vecino. Estudiosos de estos asuntos, calculan que la inflación real en 2017 fue de 2.616% y la proyectada a 2018 está cercana al 6.000% y el crecimiento del PIB entre -9 % y -5 %.

Mírese en el espejo

Tantas bendiciones en ingentes recursos naturales y de un pueblo bueno y alegre, fueron contrastadas con una clase dirigente en su mayoría incapaz, displicente, mesiánica, populista y rapaz, que ha generado las condiciones actuales de Venezuela. Muy dolorosa la emigración masiva, especialmente de jóvenes y profesionales. Los índices de pobreza y desabastecimiento rondando el 80% calculados sobre los informes de las entidades especializadas en estos temas. (Mírese en ese espejito Colombia). 

Bibliografía disponible en el archivo de la Revista NUEVA IMAGEN COLOMBIANA. 

 

 

 

 

 

 

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