Empresarial

Carolina Vargas Fierro: NUESTRO FOLCLOR SE EXPRESA EN EL TRAJE TÍPICO

 La diseñadora huilense considera necesario que las generaciones actuales propendan por conservar las tradiciones que caracterizan la tierra del Huila.

 A la diseñadora y confeccionista de trajes típicos del Sanjuanero Huilense, Carolina Vargas Fierro, le gusta hablar con gente mayor para ilustrarse en detalles que le permitan complementar sus conocimientos sobre las tradiciones sampedrinas. Siente admiración por personajes que han hecho historia como Raquel Castro de Vanegas QEPD, creadora en 1961 del primer traje típico para el Reinado del Bambuco, el cual fue presentado en sociedad por las mellizas Elvira y Alicia Ferro.

Evolución

La creación del traje típico se origina en las indumentarias de nuestros antepasados, con modificaciones para hacer el baile más fácil y dinámico. El traje del hombre es muy sencillo y no ha evolucionado tanto como el de la mujer. En sus comienzos la falda era más corta y no se usaban los abultados pollerines, hoy se utiliza más larga pero no tanto como en la década pasada donde llegaba a media pierna. Los adornos de las blusas y faldas que en principio se hacían en encaje con cintas, dieron paso a millarés con lentejuelas, que varian en colorido y tamaño.

Talento

Desde muy niña  Carolina Vargas jugaba confeccionando prendas para sus muñecas y le impactaba la majestuosidad del traje típico. Cuando más adelante pudo estudiar diseño en la Escuela de Arturo Tejada, se inclinó por la confección de vestimenta folclórica, lo que le ha permitido desarrollar su talento creativo y contribuir a promover la tradición del traje con el que se ejecuta el baile del sanjuanero, que es el sello de la región huilense.

Promotora

Carolina reside con su esposo el futbolista Jorge Herrera y sus hijos Jerónimo y Emiliano, en Charlotte, Carolina del Norte, en los Estados Unidos. Allí ha sido gran promotora de nuestras tradiciones entre la numerosa colonia colombiana. Con frecuencia viaja a Neiva para estar pendiente de su empresa de diseño y confección de trajes típicos del Sanjuanero Huilense, que creó hace diez años y hoy está ubicada en Neiva, en la Carrera 6 No. 10-85, en todo el centro de la ciudad. Para los interesados en adquirir sus prendas, el WhatsApp es 3158667631. Ofrece trajes y accesorios para damas y caballeros, niñas y niños.


Anzola Villamil Seguros cumple 35 años

EL APELLIDO VILLAMIL LE ABRIÓ PUERTAS EN SUS COMIENZOS

Vendió el seguro que reconoció más de cuatro mil millones de pesos a Molino Florhuila tras el estallido de un carro bomba en Campoalegre. 

Luis Fernando Anzola Villamil y su hijo Julián Andrés.

Hablar con Luis Fernando Anzola Villamil es recorrer la historia de nuestra región asimilada a los 35 años que acaba de cumplir su próspera empresa Anzola Villamil Seguros, de la cual es gerente propietario desde el comienzo. No es descabellado decir que una tragedia lo consolidó como asegurador, ya que el carro bomba que destruyó en 2001 la infraestructura de Molino Florhuila, en Campoalegre, le permitió demostrar que los seguros son muy importantes. Sin este amparo el molino talvez hubiera desaparecido.

Carro bomba

Guerrilleros de las FARC colocaron debajo de los equipos más importantes que tenía la planta, un Renault 4 cargado de dinamita. Llegaron a las 11 pm, hicieron salir corriendo a todos los celadores y volaron el molino a las 12 de la noche. El impacto se alcanzó a escuchar en Neiva. Afortunadamente sólo hubo daños materiales, que fueron cubiertos por la póliza adquirida a través de la empresa Anzola Villamil con Suramericana de Seguros. “El seguro pagó más de $4.000 millones de pesos, que en 2001 era mucha plata”.

 Casos

Aunque este siniestro ha sido el más significativo en materia económica y el más sonado, hay otros que resultan emotivos. Es el caso de muchas viudas e hijos en condiciones difíciles a quienes ha llegado Luis Fernando Anzola con un cheque de pago de un seguro. “Es doloroso y triste la pérdida, pero a la vez es reconfortante decirles a sus herederos que su ser querido pensó en ellos. Es increíble, me abrazan, me dan picos, lloran y yo casi que lloro con ellos”. También son innumerables los siniestros reconocidos por incendio o inundación, permitiendo que las empresas se reactiven o arranquen de nuevo.

Villamil

Nos devolvemos a su bachillerato en el Salesiano donde aprovechó sus 1.80 m de estatura para jugar Fútbol como arquero. Hoy su actividad lúdica consiste en caminar 40 minutos diarios. En el colegio admiró el talento musical del Padre Andrés Rosas, compositor de la melodía del Himno a Neiva. Luis Fernando es sobrino de Jorge Villamil Cordovez y lleva la música en sus genes. Cantaba y tocaba guitarra, pero su trabajo lo dejó sin espacio para ese hobby. En casa del compositor más grande que ha dado Colombia en su historia, en la calle 34 con carrera 7 de Bogotá, vivió dos años mientras estudiaba en el Colegio Odontológico, de donde se retiró por diversos motivos.

Vendedor

Hoy día tiene más de mil clientes repartidos en el país, en la Costa Atlántica, Meta, Bogotá, Caquetá, Tolima, Casanare, y desde luego en el Huila, que es su fuerte. Pero no siempre el trabajo ha sido llevadero. “Me tocó muy difícil al principio, cuando inicié la gente me veía comocualquier vendedor de calle”. Luis Fernando fundó la empresa con la madre de sus dos únicos hijos, Claudia Acevedo. Doce años después, cuando se separaron, él siguió adelante y ella se dedicó a otras actividades.

Recién casado

Hace 15 años se casó por lo civil con Claudia Azuero, con quien contrajo matrimonio católico hace un año, gracias a que ambos pudieron anular sus uniones anteriores. Ella alguna vez laboró por dos meses en la oficina, no volvió, eso no era lo suyo. Es esteticista y prefiere su profesión, estuvo en Suiza y Francia capacitándose, tiene un consultorio de estética en Ipanema. Lleva 30 años en eso, tiene hijos mellizos de su primer matrimonio. Luis Fernando es un excelente miembro de familia, está muy pendiente de sus cuatro hermanos, Betty, Leonor, Elsa y Arturo, le parece importante mantenerse unidos.

Su mecenas

Antes de entrar al mundo de los seguros laboró como almacenista de Himat en Neiva. Estando allí, Carlos El Negro Ángel, quien en 1980 había abierto la oficina en el Huila de Agrícola de Seguros de la Federación Nacional de Cafeteros, le pidió a Hernán González, gerente de la Previsora y cuñado de Luis Fernando, un referido para director de ventas de seguros de vida. “Hernán me recomendó, hice la entrevista con el Negro Ángel, pasé y me mandaron a Bogotá a capacitación un mes encerrado en un hotel”, recuerda sobre sus inicios.

Actividad

Le tocaba reclutar y capacitar vendedores. Cuando nació su primer hijo, el sueldo de Agrícola de Seguros no le alcanzaba, renunció y se dedicó a las ventas directamente “o sea a maletear en la calle”. El primer cliente fue Hamid Saab Dieb, propietario de Saab Maquinaria. El segundo fue su primo Carlos Cabrera Villamil, quien en esa época estaba iniciando con su hermano Alejandro a levantar la finca de Aipe que habían heredado de su padre y estaba caída.  Hoy es una próspera industria piscícola.

Anécdotas

Recuerda que trabajaba desesperado porque no le alcanzaba el dinero, se le olvidaba que en Neiva la gente hace siesta y se aparecía a las 12 del día donde Hamid Saab. Hoy se aterra de su osadía. “Los primeros diez años fueron de desespero y afán, de ahí en adelante me calmé”, dice. Un suceso le dio una lección. “Un médico me citó a las 2 pm para entregarle cotización de un seguro de vida, yo llegué cinco minutos tarde. El doctor estaba en la puerta esperándome para decirme: señor la cita era a las 2 pm, muchas gracias, uno en la vida tiene que aprender a ser cumplido, hasta luego. Después de ese día no he dejado de ser muy cumplido”.

Evelio

Montó una oficina pequeñita en la calle 10 entre 5ª y 6ª, que compartía mediodía con un colega. Con humor afirma que entraban de medio lado. Allí estuvo 20 años, fue su desarrollo y crecimiento. Obtuvo clave de Grancolombiana. Evelio Vásquez, gerente de la aseguradora en Neiva lo recibió muy bien. “Empecé a trabajar como agente vendedor, los domingos por la noche viajaba de pie en un bus hasta Florencia a conseguir clientes”. Como se dice en el argot popular “llegaba en frío a vender seguros”. La carta de presentación era el apellido Villamil, conocido por su famoso tío compositor. “Era más difícil vender seguros, pues no había la poca cultura de hoy en ese tema. Vender papeles para cuando a usted le pase algo no es fácil”.

Su primera casa

Con Evelio y El Negro Ángel vive eternamente agradecido, al igual que con su tío Jorge Villamil, quien fue como un padre para Luis Fernando. Nunca olvida que Evelio le ayudó a comprar casa en 1989. Sirvió que en Grancolombiana fue varias veces campeón nacional de ventas, sobresalía entre los primeros a nivel país e iba a todas las convenciones anuales, a las que llevaban sólo a los mejores vendedores. Eso le dio jerarquía y confianza. Con la autonomía de Evelio en su cargo, gestionó un préstamo para la cuota inicial de la primera casa de Luis Fernando, en Ipanema. “Evelio fue como mi segundo padre. En mi hogar había dos hijos y necesitaba organizarlos, tener dónde vivir sin ningún problema”.

Devolvieron dinero

Posteriormente se vinculó con Colseguros, Nacional de Seguros y La Previsora. Cuando quebró Grancolombiana sus clientes se preocuparon por perder la inversión. Afortunadamente no ocurrió, el dinero estaba guardado en Fogafín y se les devolvió todo. En la actualidad trabaja con ocho aseguradoras. “A los clientes se les entregan varias cotizaciones del portafolio del mercado, para darles tranquilidad y confianza de que uno como intermediario les ofrece lo mejor. Hay que trabajar honestamente y desprendido de la plata. La comisión debe ser lo último en que uno piense”.

El señor de Roa

“Hay algo que marcó mi vida estando en Grancolombiana. Fue cuando tomé los seguros de Roa y Florhuila, en el año 86. Hernando Solano Calderón y Hernando ´Nino´ Rodríguez, personas que creyeron en mí en esa época. Fue un negocio importante por la parte económica y por el good will que da manejar una empresa de esa categoría. Con ese negocio regresé a Agrícola de Seguros donde el Negro Ángel. Hasta el día de hoy estoy con Roa y Florhuila. He tenido la oportunidad de sostenerme, que no es fácil, y acompañar el crecimiento empresarial que Nino Rodríguez le ha dado a la Organización Roa Florhuila”.

El regreso de su hijo

Su hijo menor, Julián Andrés, nació en Neiva hace 30 años, es Administrador de Negocios Internacionales de la Universidad del Rosario, especialista en Gestión en Comercio Exterior de la Fundación Getulio Vargas de Sao Paulo. Allí trabajó tres años con una distribuidora internacional, importando y exportando productos. Habla inglés, portugués y un poco de francés. Desde hace dos años es el gerente comercial de la empresa. “Viajé a estudiar y pensaba comerme el mundo. Creía que regresar era un retroceso. Neiva ha crecido y hay grandes oportunidades. Mi retorno lo veo como una oportunidad, vivo con tranquilidad, venía de un estrés extremadamente alto. Me acostumbré a Neiva y estoy disfrutando la familia y amigos que han regresado. Sentir la ciudad agradable o aburrida depende de uno”.

En el exterior

Su hermano mayor, Juan Fernando, es Administrador de Negocios Internacionales, reside en Budapest (Hungría), donde adelanta Maestría Erasmus Mundus en Desarrollo Local Comparativo. Hizo la práctica en la misión de Colombia en la Organización Mundial del Comercio en Ginebra (Suiza) y dos voluntariados, uno en Uganda (África) y otro en Battambang (Cambodia). Ha trabajado en Procolombia, antes llamado Proexport, en Louis Dreyfus Company e Invest in Bogotá.

Modernidad

El retorno de Julián Andrés no fue fácil, en principio Luis Fernando vio amenazada su intimidad, pero al mismo tiempo sentía alegría por la decisión. “Fijamos sueldo y comisiones, empezamos a trabajar y hasta ahora no hemos tenido ni un si ni un no en la oficina. Somos muy parecidos en el modo de ser. Me ha hecho gastar plata modernizando, instaló un software de seguros, ahora digo menos mal que llegó o sino yo estaría todavía en la edad de piedra. Está replicando las buenas prácticas empresariales que aprendió en Brasil”. Cuenta con orgullo que cuando Julián Andrés se fue para Londres por ocho meses a aprender inglés, un día le pidió que no le girara más dinero porque estaba trabajando y se podía sostener solo. Desempeñaba oficios muy duros como lavar baños y atender un bar.

Relevo

Luis Fernando espera que más adelante su hijo se encargue de todo. “En el momento que mis clientes llamen y no pregunten por Luis Fernando sino por Julián Andrés, ahí ya dio punto”. A Julián Andrés le ha gustado el trabajo. “Es muy dinámico. No hay tiempo para la monotonía ni el aburrimiento”. Antes de vincularse a la empresa, recibió capacitación técnica y el próximo año estudiará una especialización en Seguros con la Universidad Externado de Colombia.Ha observado que las personas ven el seguro como un gasto, sin darse cuenta que es una inversión muy pequeña para proteger un patrimonio.

Ejemplo

Hicieron una proyección de ventas con elobjetivo de crecer la empresa. Luis Fernando le inculca constancia y persistencia, dos virtudes indispensables en su trabajo. “A mi papá lo respetan en la plaza y lo admira mucha gente, me siento orgulloso de eso. Hay amigos que trabajan en el medio que me dicen yo quisiera ser como su papá. Estar cerca es muy bueno para ver qué hace, cómo lo hace, cómo lo dice, para llegar donde está, para así mismo intentar replicarlo y mejorarlo. Es un aprendizaje día a día, observo y escucho. Me voy familiarizando y estoy muy pendiente de cómo se maneja un cliente, cómo se trata”, afirma Julián Andrés.

Vida espiritual

La parte espiritualidad es muy importante para ambos. Luis Fernando va a misa y comulga los domingos, visita al Santísimo. Pertenece al Club Rotario Neiva Las Ceibas desde hace más de 30 años, es socio fundador, siempre ha tenido vocación de ayudar y con los Rotarios apoyan obras sociales. Es padrino de niños en Misión Mundial.  Vio en TV esta obra tan maravillosa que se realiza en Cali y llamó para ofrecer patrocinio. Colabora con las actividades que adelanta el Padre Juan Carlos Liévano en la parroquia de Aranzazu y con la Fundación Guipas que tata niños con sida.

Consejos

Aprovechamos la experiencia acumulada por Luis Fernando Anzola, para aprender de sus consejos.

¿Se “achicopala” cuando un cliente le dice no?

“No, de ninguna manera. El negocio empieza cuando le dicen a usted que no. Como afirma Maturana perder es ganar. Si una persona lo recibe muy querido y dice si me interesa, me gusta, claro si señor, yo lo compro, perdóneme la expresión lo están tomando del pelo. Pero cuando dicen no, más adelante vuelven y lo reciben. En la tercera visita aumenta el interés y en la cuarta cierra el negocio. Esto lo enseñan en todas las conferencias de seguros y de ventas. Uno nunca debe vencerse ni rendirse. He hecho negocios que duro uno o dos años, porque al fin el cliente dio punto”.

¿Es importante la presentación personal?

“Fundamental. Debe estar bien vestido, porque como lo ven lo tratan. Hay que marcar diferencia. Uno tiene que pensar por el cliente, ir adelante.  Jamás hacer un negocio tomando licor, o con olor a cerveza. Si el cliente quiere tomarse un trago lo hace, pero yo tomo tinto o agua. Con el día a día se va conociendo más al cliente. Algo importante es que siempre hay que tener un plan B”. 

¿Qué tan importante es la capacitación?

“Fundamental. Constantemente las compañías de seguros están capacitando para ser gestores de riesgo. El concepto ha ido cambiando, antes eran intermediarios, ahora somos empresarios de seguros. Trabajan la administración de riesgos de ingeniería. Con ORF – Organización Roa Florhuila, como se llama desde hace un año, tenemos una administración de riesgos de ingeniería. Es un servicio de las aseguradoras a los clientes, lógicamente están invirtiendo en ellas mismas para minimizar los riesgos, no tiene costo para el cliente, es un valor agregado”.  

¿Cómo manejar las épocas de crisis?

“En época de crisis lo primero que cancelan las empresas y las personas naturales son los seguros. Lo considero un error. En época de crisis es cuando es más importante el seguro, porque en determinado momento sucede un siniestro y si la persona está mal económicamente se quiebra”.

¿Cómo abordar un cliente?

“Antes de abordar un cliente tengo que conocer sobre esa persona, debo hablarle del tema que le interesa. Exponer la propuesta con claridad, mirarlo a los ojos, darle confianza, no equivocarme, no vacilar, para que quede completamente convencido. Siempre preparo el texto, la cotización, saber qué voy a hablar. Toca detectar la necesidad del cliente y ya cuando uno la detecta hay que empezar a trabajar sobre eso”.

Fotos: Wilson Vásquez Ibarra.

SURCOLAC

La empresa genera 70 empleos directos y cerca de 120 indirectos.

Hace 21 años nació la empresa privada, orgullosamente huilense, Surcolombiana de Lácteos Surcolac, de gran arraigo entre nuestra comunidad, no sólo por su trayectoria exitosa sino también porque su nombre identifica y fideliza a una región próspera de Colombia, que se caracteriza a nivel nacional por la riqueza natural y por su gente honrada, trabajadora y talentosa.

Familiar

La empresa fue fundada como sociedad de familia por los hermanos huilenses Alcibíades y Humberto Polanía y su cuñado Rodolfo Jaramillo. En tiempo corto quedaron sólo los Polanía, el primer Gerente fue José Fernando Mejía Nieto y lo reemplazó Juan Carlos Polanía, hijo de Alcibíades. Después vino Ernesto Solano y luego Sergio Sarmiento, quien estuvo varios años.

Gerente

En la planta ubicada en el sur de Neiva nos recibe el Gerente desde hace nueve años, Luis Bernardo Gutiérrez Trujillo (foto), neivano, de 63 años, economista de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, quien comenzó maestría en administración de negocios en Los Andes e hizo un posgrado en mercadeo en Los Ángeles, California. Llegó a Surcolac procedente de Armenia, donde se encontraba después de haberse retirado de Bavaria, empresa en la cual laboró por veintitrés años.

Su tierra

Siente satisfacción de haber regresado a su tierra y tener la oportunidad de disfrutar a sus padres Edmundo y Leonor. “Poder estar con ellos es una gran ventaja y da muchísimas alegrías, además tener un trabajo donde uno puede aportar y desarrollarse. La verdad vivimos muy bien en el Huila”, afirma. Su esposa es Luisa Fernanda Sierra, oriunda de Armenia, quien se desempeña como voluntaria de las Damas Rosadas y labora en la comercialización de productos Mary Kay. Ninguno de sus cinco hijos vive con ellos.

Experto en ventas

En la cervecera, donde también laboró su padre, se desempeñó en mercadeo y luego manejando divisiones de ventas. Se retiró siendo director en Bogotá. Había estado antes en Bucaramanga, Cali, Barranquilla y Armenia. Cuando llegó a Surcolac “no sabía de leche, llegué a aprender el negocio”, recuerda. Le produce hilaridad cuando le preguntamos si es mejor catar cerveza. “En Bavaria nos invitaban a mesas de catación, no iba porque mis sentidos no son tan afinados para ese menester. Aquí tenemos personas que hacen a diario la labor de catación, lo cual contribuye al muy buen sabor que caracteriza la leche Surcolac”.

Sede

Los socios que iniciaron la empresa tuvieron la visión en ese entonces de comprar la casa de la hacienda de Jesús Trujillo, que tenía un lote de 90 x 30 metros cuadrados, es decir 2.700 metros de área.  Poco a poco la fueron transformando en lo que es hoy día, adelantando las obras necesarias para operar e instalando los equipos requeridos.

Larga vida

Inicialmente trabajaban con leche pasteurizada, pero hoy sólo comercializan larga vida. La pasteurizada necesita cadena de frío y los tenderos tienen la costumbre de desconectar la nevera en la noche, por lo que surgió vender sólo leche larga vida que puede durar 35 días al clima sin afectarse. Ofrecen leche deslactosada semidescremada y entera.

Personal

La empresa genera 70 empleos directos y cerca de 120 indirectos. Cuenta con jefaturas de producción, planta, contabilidad, costos, ventas, calidad, inventarios, almacén y compras. Sus ventas anuales ascienden a trece mil millones de pesos. Transforman alrededor de 16 mil litros diarios de leche. Para ingresar a la planta hay que colocarse botas, uniforme, tapabocas y gorro. El Jefe de planta, Jair Figueredo, es muy exigente en eso.

Calidad

La empresa cuenta con un moderno y completo laboratorio atendido por expertos, la jefe de calidad desde hace ocho años es la microbióloga de la Universidad de Pamplona, Valeska Carrera. En sus manos está la responsabilidad de verificar todos los procesos de calidad para lograr que la leche Surcolac siga siendo apetecida por su sabor, muy bien acreditado entre los numerosos clientes. Por su parte, Diana Carolina Ardila, es quien maneja los temas de salud ocupacional.

Empieza antes

El control de calidad empieza desde antes de comprar la leche en la planta. Una de las personas que trabaja en el laboratorio, Tecnólogo Agropecuario en Calidad de Producción de Lácteos, egresado del Sena, tiene como misión visitar los proveedores de leche en sus fincas, para asesorarlos en los procesos de ordeño y de esa manera ayudar a mejorar la calidad de la leche que llega a Surcolac.

La clave

Según refiere el Gerente “somos muy exigentes en el acopio de la leche porque lograr que la leche dure en buen estado todo el tiempo implica tener buena materia prima, si la leche viene mala no importa el proceso que le hagamos, podemos tener problemas de calidad”. Así mismo son muy estrictos en el tema de Responsabilidad Social, se enorgullecen de cumplir las normas establecidas en la ley en materia de obligaciones patronales. Se caracterizan por el trato respetuoso a sus empleados, lo cual les ha permitido un excelente clima laboral.

Compras

Hay dos formas de recibo de leche en la planta. Una, en cantinas que llega al clima lo cual implica tener cuidado, y la otra que acopian en carrotanques, la cual viene fría y en mejores condiciones. Cuando el líquido está en ambiente, las bacterias presentes en la leche son felices alimentándose y en proceso de digestión se genera una acidificación, es decir que la leche se puede cortar cuando las bacterias se multiplican.  Si el líquido está frío ese proceso se frena, por eso la que llega en carrotanques es mejor.

Medidores

Llega la leche cruda al patio de recibo donde se encuentran los tanques de almacenamiento y el primer proceso es el filtrado con unos cernidores microscópicos. La de cantina se pasa por un medidor electrónico que establece la cantidad recibida. Se lleva a un enfriador para cambiar la temperatura de más o menos 30°C que se recibe, hasta bajarla a 5°C. Se toman pruebas para detectar por ejemplo presencia de antibióticos, si hay trazas de medicamentos la leche se devuelve al proveedor.

Control permanente

A toda la leche se le hacen pruebas básicas fisicoquímicas. Se mide PH y otros elementos, para detectar acidez. En todo el proceso hay revisión por parte del laboratorio. Para garantizar que la leche dure en buen estado, se realiza el termizado, que consiste en elevar y bajar la temperatura sin que llegue a pasteurizarla. Se lleva la leche al nivel de grasa requerido, buscando uniformidad. No se puede descremar demasiado porque pierde sabor. En el descreme, la leche se limpia nuevamente mediante centrifugado.

Ultrapasteurización

La ultrapasteurización se realiza con un esterilizador de placas, le suben la temperatura con choque térmico, llevándola de 5°C a 138° C, la mantienen por cuatro segundos, y luego la bajan a 18°C. Se hace mediante alternación de vapor y agua fría, siempre con la leche aislada en tubería para que no haya contacto. El golpe térmico mata cualquier organismo. Hay un tanque que permite enfriar 50 mil litros de agua, también un compresor que ayuda por evaporación a bajarle la temperatura, para que no esté tan caliente cuando llegue al hielo. La tubería lleva por dentro amoniaco, transportado a alta presión, lo cual permite traspasar el frío al agua y genera alrededor de las tuberías una ola de hielo. Se cuenta con banco de hielo y planta eléctrica.

Empacado

Finalmente, la leche pasa a la empacadora, dotada de un sistema de cabina encerrada en un ambiente aséptico y controlado. La máquina donde se forman las bolsas y se llenan de leche, está encerrada, impregnada en peróxido de hidrógeno, sustancia que elimina cualquier microorganismo. La leche se encuentra en perfecto estado, pero el plástico requiere el baño de peróxido para esterilizarlo. Se empaca en varios tamaños, de 400 mililitros (dos tazas), de 450 mm para supermercados, de 900 mm, de 1.100 mm y una bolsa pequeñita personal.

Esterilidad

Al producto terminado se le hace nuevamente otra prueba en el laboratorio, que se llama de esterilidad comercial, exigida por el Invima. Se toman dos muestras, una se mantiene a 35°C y la otra a 55°C de temperatura constante durante 10 días. En ese tiempo no se debe desarrollar ningún organismo. Los procesos de la fábrica están debidamente aprobados por el Invima, a pesar de lo exigente que resulta cumplir dicha norma.

Leche Pureza

Surcolac procesa leche y yogures marca Pureza, y jugos Tampico. La empresa tiene la concesión de la multinacional norteamericana, lo que les permite importar de Estados Unidos los insumos con fórmulas específicas de elaboración de jugos, para procesarlos y comercializarlos en nuestro país.

Distribución

La distribución se realiza en los 37 municipios del Huila y en los departamentos de Putumayo y Caquetá. Hay agencias en Florencia, Garzón y Pitalito, las cuales cuentan con coordinador de ventas.  Las distribuciones se realizan a través de rutas y canales. El canal TAT (Tienda a Tienda) cubre 25 rutas en Neiva. También distribuyen en los supermercados Éxito y Olímpica, a pesar que competir en estas cadenas sale costoso. Tienen presencia en bienestares, batallones y restaurantes escolares.

Lavado de cestillos

Los productos terminados se transportan para la comercialización en cestillos que deben ser lavados todos los días. Para ello disponen de una máquina especial que desarrolla la limpieza con agua, detergente y enjuague automático.

Mercado

Surcolac tiene una participación en el mercado de leches en Neiva del 28% y el 10% en yogures. En jugos Tampico cubren el 25%. Referente al control para evitar fugas dentro de la empresa, la experiencia les indica qué procesos deben controlar para evitar fuga de recursos y dónde. “A todos los procesos les tenemos indicadores y niveles de control, hay registros y controles que alertan si los indicadores se salen de lo que está establecido”, asegura el Gerente.

Mantenimiento

Hay tres operarios dedicados al mantenimiento permanente de equipos eléctricos y mecánicos. Así mismo, hay una persona destinada al mantenimiento de obras civiles, se trata de un maestro que todo el tiempo está en dicha labor.

Beneficios

Al culminar nuestra visita, el Gerente insiste en recordarnos la importancia de los nutrientes de la leche.  Asegura que es el alimento más completo para un niño en crecimiento, porque contiene vitaminas, minerales y calcio. “Eso lo necesita el cuerpo humano, especialmente los menores de edad. Los adultos lo requieren para calcificar los huesos. La competencia ha obligado a que sea un alimento muy económico en el mercado, una bolsa se consigue en mil o mil cien pesos, menos de lo que vale una botella de gaseosa o de agua”, afirma finalmente.

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